Aunque se acaba de
vencer el plazo de la moratoria contra las demoliciones en zonas costeras,
ahora usted puede defendersecon las
medidas de protección que acabamos de ganar en el famoso caso (14-2799-1027-CA)
contra el Estado y el IGN sobre los mojones de Zona Marítimo Terrestre (ZMT).
El Foro Caribe Sur está
facilitando el proceso de participación en ese contencioso para la población
del Caribe sur.
El caso lo lleva la
abogada de la Asociación de Consumidores Libres, Lic. Adriana Rojas con la cual
el Foro mantiene un contacto directo para la información necesaria para seguir
el caso.
Foto con fines ilustrativos,
tomada en el 2013 en la calle de Puerto viejo a Manzanillo,
Foto Margaret Thompson
nepara que usted no pudea ser desalojado hasta jecusiandarle la
orden de desalojo usted puede defendersede la siguiente manera
¿Cómo puede defenderse?
1.Si usted se encuentra en
ZMT y se inscribe en el caso contencioso, será defendido (a)por una abogada
frente a una orden de desalojo.
2.Para inscribirse y quedar protegido (a), debe
llenar la boleta de la Asociación de Consumidores Libres, lo que le da derecho
a la defensa.
3.Pídale la boleta al Foro
Caribe Sur. En el Caribe sur ya hay 25 personas inscritas y otras 15 están
realizando el trámite.En el Pacífico
hay otra cantidad mayor de gente en zona costera que se están preparando para
defenderse de esta manera.
4.Cuando esté debidamente
inscrito (a), si recibe una orden de desalojo en ZMT, debe comunicarse
inmediatamente con la abogada del caso, Lic. Adriana Rojas de la ACL para
mandarle la orden de desalojo y que ella pueda defenderlo (a).
5.Recuerde que entre una
orden de desalojo y su ejecución, por lo general pasan 5 días. Antes de la
fecha de ejecución de la orden,la
abogada deberá haber presentado ante el juez la apelación para que usted no
pueda ser desalojado (a)hastatanto, un proceso que puede durar muchos
años, el IGN haya realizado debidamente todo el re-amojonamiento en forma
física en todo el país.
6.Si se inscribe y
eventualmente recibe una orden de desalojo, inmediatamente debe llamar a la
abogada de la ACL al 22219867 o mandar su orden de desalojoal fax número 22235832 para que la abogada meta de inmediato el recurso que frene la
orden.
7.No pierda esta
oportunidad. Un contencioso de ese tipo cuesta $10,000 pero al hacerlo
colectivo, cada uno aporta solamente $100 y con ello quedará protegido y
defendido en el caso.
¿Por qué participamos?
El Foro Caribe Sur
participa activamente en este proceso porque sabe que es una buena, barata y bonitaoportunidad para defendernos y protegernos lo inmediato.Por un tiempo, mientras logramos un Régimen
Especial u otra vía que resuelva la situación de inseguridad jurídica que
continua en las zonas costeras, podemos protegernos de ordenes de desalojo.
Es buena porque ahora con este contencioso
hay argumentos de defensa frente a desalojos que no existían antes.
El barata porque aunque el caso no está
costando $10,000, cada uno solo paga $100 pero queda defendido (a)
El bonita porque nos estamos defendiendo
grupalmente, donde cada uno abona un grano de arena para la defensa de todos
los inscritos.
El caso no es para dañar
a nadie ni obstaculizar ningún proceso, lo contrario, es para que el IGN y el
Estado haga su trabajo de amojonamiento debidamente.Y mientras tanto ello ocurre, nos protege de
ordenes de desalojo.
Hace varios años se viene haciendo un
importante esfuerzo por dotar a la Región Caribe Sur de un alcantarillado
sanitario, mismo que ha encontrado en los diversos espacios de toma de
decisiones, algunos contratiempos, mismo que pone en peligro las industrias más
importantes de nuestra región. Situación conocida de sobra por las diversas
autoridades. La situación está llegando a convertirse en un problema de salud
pública y económica, que indefectiblemente se convertirá en un problema social
de consecuencias impredecibles.
Agustín Spencer:
"No nos han dado información sencilla para entender la propuesta del A y A."
Foto María Suárez Toro
Ante situaciones de estas, es importante
construir con las comunidades la
SINERGIAnecesaria que nos permita
construir soluciones inteligentes a las situaciones que la realidad nos viene
presentando, en esto tenemos claro los juegos de intereses, pero es importante
que se construya la capacidad de tropicalizar los mismos en bienestar de las
mayorías.
Tenemos en ciernes la construcción del
alcantarillado sanitario, con una suma importante de dinero dispuesto para la
construcción, sin embargo venimos encontrando problemas ambientales serios en el diseño del proyecto, ante tal
situación se conto con la presencia de un experto oceanógrafo, quien hizo el
respectivo análisis del proyecto y señaló una cantidad importante de
situaciones, dudas que merecen ser despejadas, porque nos lleva a pensar que ha
faltado profundidad o conocimiento en el diseño del proyecto.
Presidenta Ejecutiva del A y A, Yamilet Astorga:
"Sin la participación de las comunidades no se puede decidir
qué hacer, por eso hay que crear una comisión mixta para ver esto…"
Foto María Suárez Toro
Hablando del emisario submarino, tenemos
dudas, debido a que la experiencia conocida, carece de una cantidad de recursos
que lo han hecho infuncional, así como en un foco de contaminación, que afecta
la más importante industria del Caribe, El Turismo, ante esta realidad,
consideramos que es importante plantearnos alternativas. Hemos pensado en la
necesidad de la construcción de plantas de tratamiento, que purifique lo más
posible las aguas para ser vertido al mar, pensando en la menor contaminación
posible, teniendo presente que una parte importante de la economía local
depende de los recursos marinos, asimismo hemos pensado en la posibilidad de
pequeñas plantas de “fitodepuracion”, haciendo uso de las características
particulares de la zona en cuanto a humedales y sus plantas depuradoras, que
permitiría a la comunidad un espacio de enseñanza-aprendizaje, así como una
importante fuente de producción de abonos orgánicos “compost”, así como servir
como espacio de recuperacion de algunos animales y aves, al respecto
encontramos abundante literatura acerca de “WETLAND WATER TREATMENT” quienes
tienen estudios profusos en los Estados Unidos y algunos países Europeos, los
mismos están disponibles para nuestra observación en el ciberespacio.
Consideramos necesario e importante la
construcción de algunas pequeñas lagunas de oxidación, misma que nos permitiría
hacer uso de los conceptos de FITO DEPURACION, haciendo uso de terrenos con
cualidades y características adecuadas para tal fin.
Elena Spencer leyó la carta de la comisión comunitaria,
Foto María Suárez Toro
Ahora bien, nuestra posición pretende ser
de servicio y apertura, pero resguardando los más sagrados intereses de
nuestras comunidades, mismas que han sido tratados como comunidades de
categorías inferiores, nada más lejos de la realidad, somos Costarricenses y
nos cobija la misma constitución, hoy nuestra comunidad no está aislada del
resto del país, más bien está íntimamente integrada y comunicada, por lo que el
trato no puede ser diferente al de cualquier otro. La interdepenencia y la
sinergia es necesaria e inapelable, somos parte del arcoíris nacional.
Muchas Gracias por su atención,
Comisión comunitaria: el alcantarillado que necesitamos
Por medio de la presente queremos someter a la consideración de
ustedes una propuesta que estamos trabajando para resolver de forma integral el
problema de las aguas residuales de Puerto Viejo y de Cocles, a la vez que
presentamos ante ustedes el análisis, debidamente protocolizado, del experto
(Lic. Guillermo Quirós Álvarez) que fue invitado por iniciativa comunitaria por
la Asociación de Pescadores Artesanales del Caribe sur y de Talamanca Unida el
pasado mes de agosto.
Hoy la prensa de Radio Columbia destacaba que un emisario
submarino obstaculizaría bañarse en las playas y que por eso las comunidades de
Puerto Viejo y Cocles nos oponemos,
Es cierto, pero también es una realidad que en este momento las comunidades nos
organizamos no solo para criticar, sino para proponer alternativas viables que
den una solución integral a las problemáticas que enfrentamos.
Ya el A y A ha avanzado acertadamente en el proceso de colocación
de alcantarillas y eso hay que reconocérselo, para entonces abocarnos a
trabajar una propuesta a corto plazo que no requiere grandes inversiones y que
puede traer grandes beneficios ambientales y recreativos.
Así, desde el pasado19 de
septiembreen una “Comisión del
alcantarillado que necesitamos”que está
trabajando un proyecto preliminar de fito depuración (laguna de depuración) de las aguas residuales
para nuestras comunidades.La palabra es
difícil, pero el concepto es bien sencillo, barato e integral. La fito
depuración en la limpieza del agua por via de combinación de plantas y algunos
procesos mecánicos.
Edgar Campbell de Puerto Viejo,
habla en la reunión con jerarcas sobre la
necesidad de escuchar propuestas de las comunidades
Foto María Suárez Toro
Tal proyecto lo concebimos con un modelo nacional y regional que
podría convertirse además en un centro de capacitación y una serie de parques
de plantas exóticas que depuran.
Sabemos, por los estudios empíricosque henos hecho y los expertos que hemos
contactado, que la zona es un lugar por excelencia, ya que existen proceso
totalmente naturales de fito depuración, como el mismo Tortuguero. Eso
significa que las plantas ya están en la zona.
Cabe recordar que para las comunidades que se han opuesto al
emisario submarino, no es porque no sepamos o valoremos la urgencia de resolver
el problema de las aguas residuales, al contrario, es tan urgente que queremos
resolverlo sin contaminar otras aguas.
Desde ya nos ponemos a disposición de ustedes para avanzar en esto.
Restaurant manager Hugo Zamora examines the
fins of a lionfish before cleaning it for the night’s meal.
Lindsay Fendt/The Tico Times
MANZANILLO, Limón — Swimming in their tiny aquarium on Manzanillo
beach, on Costa Rica’s Caribbean Coast, the group of four lionfish were
the most beautiful sea creatures I had ever seen. Their vibrant stripes
glowed through the aquarium’s green glass and their elegant fins seemed
to flutter like wings. But my fascination with the alluring fish was
quickly interrupted by the approach of a mob of swim-trunk-clad men
holding spears.
“Let’s kill some lionfish,” one of them said. They posed for a
picture and then headed out to the boats for the day’s planned lionfish
slaughter.
To an uninformed observer Manzanillo’s Sept. 27 lionfish hunting
tournament may have seemed like yet another trophy fishing contest, but
the event, now in its third iteration, is actually at the forefront of a
fight to save Caribbean coral reefs.
Native to Indo-Pacific waters, the lionfish is an invasive species in
the Atlantic. There are several species of lionfish, but the two that
are predominate in Costa Rica are Pterois miles and Pterois volitans.
The fish was first spotted off the Florida coast in the 1980s, likely
introduced by an irresponsible aquarium owner, and has quickly made its
way across the entire coast. The lionfish seems to have been
custom-built with evolutionary features to destroy the Caribbean Sea,
and few invasive species in human history have been so destructive. They
are insatiably hungry, able to eat up to two fish per minute and wipe
out 80 percent of native reef species within five weeks of moving to a
new territory. They are successful reproducers, as females can lay up to
30,000 eggs a year. And they lack natural predators — their poisonous
spines make them impossible for any Caribbean species to prey on.
At this point, a complete lionfish eradication is all but impossible,
and affected countries are now scrambling to find ways to incentivize
mass lionfish killing. In August, the U.S. state of Florida banned the
import of lionfish in hopes of growing a local commercial market and
other governments are adopting similar strategies to abate the fish’s
calamitous spread. In Costa Rica, it is local fishermen — not the
government — battling on the front lines of the lionfish war. Spurred by
a desire to protect both their businesses and their coasts, fishermen
have convinced restaurants throughout the Southern Caribbean to serve
the fish and are now developing a strategy to fill the growing demand
with a steady stream of dead invasive lionfish.
A lionfish hunter floats near the surface as he scans the coral reef for his next catch.
Lindsay Fendt/The Tico Times
The problem
Costa Rica managed to stave off a lionfish invasion until 2009, when
fishermen first started to notice the spiny beauty among the lobster in
their fish traps.
“The first time there were one or two in my traps,” said José Ugalde,
a member of the Southern Caribbean Artisanal Fishermen Association
(APACS). “The next time there were 5, then 10, then 15, and then I
started pulling up traps that were only full of lionfish.”
There are now approximately 90 lionfish per hectare in Costa Rica’s
Caribbean waters. They tend to occupy the same areas as lobster and prey
on the same small fish, displacing or killing off the valuable
crustaceans. Since 2009, Caribbean lobster fishermen have reported an
80-87 percent decrease in their catches and a corresponding dip in
profits.
Other industries in Costa Rica have remained largely unaffected by
the invasion, but left unchecked, the lionfish could kill off native
species that attract divers and snorkelers and scare off swimmers who
fear the spiny creature’s painful sting.
“Our priority is to capture as many as
possible,” said Jackelyn Rivera, an adviser with Costa Rica’s Waters and
Oceans Vice Ministry. “Our fear is that in the future you will go to
the beach and not see anything but lionfish.”
Artfully preserved, a lionfish sits in a glass case on Manzanillo beach.
Lindsay Fendt/The Tico Times
Fighting back
Off Manzanillo’s shores, dozens of snorkelers bob along the ocean’s
surface. Armed with nets, harpoons and three-pronged Hawaii pole spears,
the snorkelers breathe deep before diving down to scour the shallow
reefs, occasionally returning with a zebra-striped prize.
“We are the lionfish’s only predator,” said María Suárez, another
APACS member. “Three years ago, we decided that we needed a lionfish
campaign to protect our coasts, and we decided the best way was to
involve the community as much as possible.”
The campaign started small. First, APACS members taught locals how to
fish for lionfish; then in 2012 they held the area’s first fishing
tournament with almost no government funding or assistance. The
tournament has now grown, pulling in donations from nonprofit groups and
funds from the Environment Ministry. This year’s snorkel and free-dive
tournament had more than 60 participants and had prizes for the largest
fish, the smallest fish and the most fish caught per team. Winners were
awarded sets of snorkel gear so that they would continue fishing after
the tournament’s end.
The hope is that tournaments will help make lionfish hunting a
popular hobby for both locals and tourists, but APACS members have
struggled to convince people that fishing for the spined creatures is
safe. Though lionfish stings are notoriously painful, the fish are not
aggressive towards humans, and catching one is relatively simple.
“To tell the truth, the lionfish is actually very meek,” Ugalde said. “Anyone can catch one.”
But the real challenge is finding one. Despite their abundance,
lionfish are not always easily spotted by snorkelers. The fish migrate
frequently to fill their voracious appetites and though they do frequent
shallow reefs, larger numbers hang out in deeper waters of up to 150
meters.
“These fishing tournaments are great to spread awareness and engage
the community,” Rivera said, “but no scuba diver can go that deep. We
need a different plan if we are really going to control these species.”
Lobster fishermen already found one possible solution, by accident.
Since lionfish have displaced many of the area’s lobsters, lobster traps
are now repurposed to capture large quantities of lionfish. But while
the technique is proven to work, it’s an expensive luxury most fishermen
can’t afford without a significant return on investment. In order to
give fishermen the incentive they need to go out and catch lionfish, the
members of APACS realized they would have to make lionfish a commercial
success.
“The only way this will work is if we develop a strategy that
includes the fishermen and benefits the fishermen,” Suárez said. “That
means teaching people that lionfish are safe to eat and also delicious.”
Fried lionfish are stacked on a plate before being served at the tournament’s after party.
Lindsay Fendt/The Tico Times
The cuisine
Spineless, finless and free of their entrails, the bounty from the
lionfish tournament looks much less intimidating than it did swimming in
the sea.
The tournament has ended and the preparations for the event’s after
party have begun. Of the 108 lionfish caught during the tournament only
half are sizable enough to be eaten. Hugo Zamora, the manager at Puerto
Viejo restaurant La Esquina, bought up the whole lot for the night’s
special: lionfish in Caribbean-style curry. Zamora was the first in the
Southern Caribbean to begin serving lionfish at his previous restaurant.
The fish costs less than lobster and other types of fish, but Zamora
has a different reason for buying filets of the marine intruder.
“They are a plague,” Zamora said. “The fish is delicious, people buy
it, but this about helping the community and helping the environment.”
Heavier and more durable than most whitefish, lionfish can withstand
almost any cooking technique. In Puerto Viejo, chefs will fry it, roast
it and put it in soup, and the local sushi restaurant even has a special
lionfish roll. The fish’s versatility in the kitchen has made it easier
to assimilate into the local cuisine. It’s perfect for the traditional
dish rondon soup, which requires a tougher meat.
“Most places will serve it now,” Ugalde said. “In fact, it’s becoming
so popular that it’s hard for us to fill the demand. I guess that means
we are doing something right.”