domingo, 12 de octubre de 2014

Guía práctica: ¿Cómo defenderse en lo inmediato de una orden de desalojo y demolición?



Aunque se acaba de vencer el plazo de la moratoria contra las demoliciones en zonas costeras, ahora usted puede defenderse  con las medidas de protección que acabamos de ganar en el famoso caso (14-2799-1027-CA) contra el Estado y el IGN sobre los mojones de Zona Marítimo Terrestre (ZMT).

El Foro Caribe Sur está facilitando el proceso de participación en ese contencioso para la población del Caribe sur.

El caso lo lleva la abogada de la Asociación de Consumidores Libres, Lic. Adriana Rojas con la cual el Foro mantiene un contacto directo para la información necesaria para seguir el caso.

Foto con fines ilustrativos, 
tomada en el 2013 en la calle de Puerto viejo a Manzanillo,
Foto Margaret Thompson
nepara que usted no pudea ser desalojado hasta jecusiandarle la orden de desalojo usted puede defenderse  de la siguiente manera

                                                   
                                                         ¿Cómo puede defenderse?

1.    Si usted se encuentra en ZMT y se inscribe en el caso contencioso, será defendido (a)por una abogada frente a una orden de desalojo.

2.     Para inscribirse y quedar protegido (a), debe llenar la boleta de la Asociación de Consumidores Libres, lo que le da derecho a la defensa.

3.    Pídale la boleta al Foro Caribe Sur. En el Caribe sur ya hay 25 personas inscritas y otras 15 están realizando el trámite.  En el Pacífico hay otra cantidad mayor de gente en zona costera que se están preparando para defenderse de esta manera.

4.    Cuando esté debidamente inscrito (a), si recibe una orden de desalojo en ZMT, debe comunicarse inmediatamente con la abogada del caso, Lic. Adriana Rojas de la ACL para mandarle la orden de desalojo y que ella pueda defenderlo (a).

5.    Recuerde que entre una orden de desalojo y su ejecución, por lo general pasan 5 días. Antes de la fecha de ejecución de la orden,  la abogada deberá haber presentado ante el juez la apelación para que usted no pueda ser desalojado (a)  hasta  tanto, un proceso que puede durar muchos años, el IGN haya realizado debidamente todo el re-amojonamiento en forma física en todo el país. 

6.    Si se inscribe y eventualmente recibe una orden de desalojo, inmediatamente debe llamar a la abogada de la ACL al 22219867 o mandar su orden de desalojo  al fax número 22235832 para que la abogada meta de inmediato el recurso que frene la orden.

7.    No pierda esta oportunidad. Un contencioso de ese tipo cuesta $10,000 pero al hacerlo colectivo, cada uno aporta solamente $100 y con ello quedará protegido y defendido en el caso.

                                                                ¿Por qué participamos?
  
El Foro Caribe Sur participa activamente en este proceso porque sabe que es una buena, barata y bonita oportunidad para defendernos y protegernos lo inmediato.  Por un tiempo, mientras logramos un Régimen Especial u otra vía que resuelva la situación de inseguridad jurídica que continua en las zonas costeras, podemos protegernos de ordenes de desalojo.

Es buena porque ahora con este contencioso hay argumentos de defensa frente a desalojos que no existían antes.

El barata porque aunque el caso no está costando $10,000, cada uno solo paga $100 pero queda defendido (a)

El bonita porque nos estamos defendiendo grupalmente, donde cada uno abona un grano de arena para la defensa de todos los inscritos.


El caso no es para dañar a nadie ni obstaculizar ningún proceso, lo contrario, es para que el IGN y el Estado haga su trabajo de amojonamiento debidamente.  Y mientras tanto ello ocurre, nos protege de ordenes de desalojo.

sábado, 11 de octubre de 2014

Propuesta de alcantarillado sanitario presentada al A y A por comisión comunitaria

                                           Alcantarillado sanitario en el Caribe sur

Hace varios años se viene haciendo un importante esfuerzo por dotar a la Región Caribe Sur de un alcantarillado sanitario, mismo que ha encontrado en los diversos espacios de toma de decisiones, algunos contratiempos, mismo que pone en peligro las industrias más importantes de nuestra región. Situación conocida de sobra por las diversas autoridades. La situación está llegando a convertirse en un problema de salud pública y económica, que indefectiblemente se convertirá en un problema social de consecuencias impredecibles.

               Agustín Spencer: 
         "No nos han dado información sencilla para entender la propuesta del A y A."
Foto María Suárez Toro

Ante situaciones de estas, es importante construir con las comunidades la SINERGIA  necesaria que nos permita construir soluciones inteligentes a las situaciones que la realidad nos viene presentando, en esto tenemos claro los juegos de intereses, pero es importante que se construya la capacidad de tropicalizar los mismos en bienestar de las mayorías.

Tenemos en ciernes la construcción del alcantarillado sanitario, con una suma importante de dinero dispuesto para la construcción, sin embargo venimos encontrando problemas ambientales serios en el diseño del proyecto, ante tal situación se conto con la presencia de un experto oceanógrafo, quien hizo el respectivo análisis del proyecto y señaló una cantidad importante de situaciones, dudas que merecen ser despejadas, porque nos lleva a pensar que ha faltado profundidad o conocimiento en el diseño del proyecto.


      Presidenta Ejecutiva del A y A, Yamilet Astorga:
     "Sin la participación de las comunidades no se puede decidir 
qué hacer, por eso hay que crear una comisión mixta para ver esto…"
Foto María Suárez Toro


Hablando del emisario submarino, tenemos dudas, debido a que la experiencia conocida, carece de una cantidad de recursos que lo han hecho infuncional, así como en un foco de contaminación, que afecta la más importante industria del Caribe, El Turismo, ante esta realidad, consideramos que es importante plantearnos alternativas. Hemos pensado en la necesidad de la construcción de plantas de tratamiento, que purifique lo más posible las aguas para ser vertido al mar, pensando en la menor contaminación posible, teniendo presente que una parte importante de la economía local depende de los recursos marinos, asimismo hemos pensado en la posibilidad de pequeñas plantas de “fitodepuracion”, haciendo uso de las características particulares de la zona en cuanto a humedales y sus plantas depuradoras, que permitiría a la comunidad un espacio de enseñanza-aprendizaje, así como una importante fuente de producción de abonos orgánicos “compost”, así como servir como espacio de recuperacion de algunos animales y aves, al respecto encontramos abundante literatura acerca de “WETLAND WATER TREATMENT” quienes tienen estudios profusos en los Estados Unidos y algunos países Europeos, los mismos están disponibles para nuestra observación en el ciberespacio.

Consideramos necesario e importante la construcción de algunas pequeñas lagunas de oxidación, misma que nos permitiría hacer uso de los conceptos de FITO DEPURACION, haciendo uso de terrenos con cualidades y características adecuadas para tal fin.


Elena Spencer leyó la carta de la comisión comunitaria,
Foto María Suárez Toro


Ahora bien, nuestra posición pretende ser de servicio y apertura, pero resguardando los más sagrados intereses de nuestras comunidades, mismas que han sido tratados como comunidades de categorías inferiores, nada más lejos de la realidad, somos Costarricenses y nos cobija la misma constitución, hoy nuestra comunidad no está aislada del resto del país, más bien está íntimamente integrada y comunicada, por lo que el trato no puede ser diferente al de cualquier otro. La interdepenencia y la sinergia es necesaria e inapelable, somos parte del arcoíris nacional.


                                                                                                               Muchas Gracias por su atención,

                                                                          Comisión comunitaria: el alcantarillado que necesitamos

Elena Spencer
Edgar Campbell
Flora Domenis
Erik Macor
Paolo Trobia

Eduardo Montes Talamanca Unida
                                                                                                           Maria Suarez Toro Aso Pescadores

Carta a presentada por una iniciativa comunitaria a las autoridades contra emisario submarino

                                                                                                               10 de octubre, 2014


Autoridades del A y A,
de la Municipalidad
y del Ministerio de Salud,
ADI Puerto Viejo
Pte.


Por medio de la presente queremos someter a la consideración de ustedes una propuesta que estamos trabajando para resolver de forma integral el problema de las aguas residuales de Puerto Viejo y de Cocles, a la vez que presentamos ante ustedes el análisis, debidamente protocolizado, del experto (Lic. Guillermo Quirós Álvarez) que fue invitado por iniciativa comunitaria por la Asociación de Pescadores Artesanales del Caribe sur y de Talamanca Unida el pasado mes de agosto. 

Hoy la prensa de Radio Columbia destacaba que un emisario submarino obstaculizaría bañarse en las playas y que por eso las comunidades de Puerto Viejo y Cocles nos oponemos,  

Es cierto, pero también es una realidad que  en este momento las comunidades nos organizamos no solo para criticar, sino para proponer alternativas viables que den una solución integral a las problemáticas que enfrentamos.

Ya el A y A ha avanzado acertadamente en el proceso de colocación de alcantarillas y eso hay que reconocérselo, para entonces abocarnos a trabajar una propuesta a corto plazo que no requiere grandes inversiones y que puede traer grandes beneficios ambientales y recreativos.

Así, desde el pasado  19 de septiembre  en una “Comisión del alcantarillado que necesitamos”  que está trabajando un proyecto preliminar de fito depuración (laguna de depuración) de las aguas residuales para nuestras comunidades.  La palabra es difícil, pero el concepto es bien sencillo, barato e integral. La fito depuración en la limpieza del agua por via de combinación de plantas y algunos procesos mecánicos.


Edgar Campbell de Puerto Viejo, 

habla en la reunión con jerarcas sobre la
necesidad de escuchar propuestas de las comunidades
Foto María Suárez Toro 

Tal proyecto lo concebimos con un modelo nacional y regional que podría convertirse además en un centro de capacitación y una serie de parques de plantas exóticas que depuran.

Sabemos, por los estudios empíricos  que henos hecho y los expertos que hemos contactado, que la zona es un lugar por excelencia, ya que existen proceso totalmente naturales de fito depuración, como el mismo Tortuguero. Eso significa que las plantas ya están en la zona.  

Cabe recordar que para las comunidades que se han opuesto al emisario submarino, no es porque no sepamos o valoremos la urgencia de resolver el problema de las aguas residuales, al contrario, es tan urgente que queremos resolverlo sin contaminar otras aguas.

Desde ya nos ponemos a disposición de ustedes para avanzar en esto.

                                                                                                                Atentamente,  por la Comisión,


                                                                                                                                        Elena Spencer
                                                                                                                                     Edgar Campbell
                                                                                                                                       Flora Domenis
                                                                                                                                         Erik Macor
                                                                                                                                Paolo Trobia
Eduardo Montes, Talamanca Unida

María Suárez Toro, Aso Pescadores

viernes, 10 de octubre de 2014

The lion fish hunters TICO TIMES



MANZANILLO, Limón — Swimming in their tiny aquarium on Manzanillo beach, on Costa Rica’s Caribbean Coast, the group of four lionfish were the most beautiful sea creatures I had ever seen. Their vibrant stripes glowed through the aquarium’s green glass and their elegant fins seemed to flutter like wings. But my fascination with the alluring fish was quickly interrupted by the approach of a mob of swim-trunk-clad men holding spears.

“Let’s kill some lionfish,” one of them said. They posed for a picture and then headed out to the boats for the day’s planned lionfish slaughter.

To an uninformed observer Manzanillo’s Sept. 27 lionfish hunting tournament may have seemed like yet another trophy fishing contest, but the event, now in its third iteration, is actually at the forefront of a fight to save Caribbean coral reefs.

Native to Indo-Pacific waters, the lionfish is an invasive species in the Atlantic. There are several species of lionfish, but the two that are predominate in Costa Rica are Pterois miles and Pterois volitans. The fish was first spotted off the Florida coast in the 1980s, likely introduced by an irresponsible aquarium owner, and has quickly made its way across the entire coast. The lionfish seems to have been custom-built with evolutionary features to destroy the Caribbean Sea, and few invasive species in human history have been so destructive. They are insatiably hungry, able to eat up to two fish per minute and wipe out 80 percent of native reef species within five weeks of moving to a new territory. They are successful reproducers, as females can lay up to 30,000 eggs a year. And they lack natural predators — their poisonous spines make them impossible for any Caribbean species to prey on.
At this point, a complete lionfish eradication is all but impossible, and affected countries are now scrambling to find ways to incentivize mass lionfish killing. In August, the U.S. state of Florida banned  the import of lionfish in hopes of growing a local commercial market and other governments are adopting similar strategies to abate the fish’s calamitous spread. In Costa Rica, it is local fishermen — not the government — battling on the front lines of the lionfish war. Spurred by a desire to protect both their businesses and their coasts, fishermen have convinced restaurants throughout the Southern Caribbean to serve the fish and are now developing a strategy to fill the growing demand with a  steady stream of dead invasive lionfish.
                           
     A lionfish hunter floats near the surface as he scans the coral reef for his next catch.
                                      Lindsay Fendt/The Tico Times
The problem

Costa Rica managed to stave off a lionfish invasion until 2009, when fishermen first started to notice the spiny beauty among the lobster in their fish traps.

“The first time there were one or two in my traps,” said José Ugalde, a member of the Southern Caribbean Artisanal Fishermen Association (APACS). “The next time there were 5, then 10, then 15, and then I started pulling up traps that were only full of lionfish.”

There are now approximately 90 lionfish per hectare in Costa Rica’s Caribbean waters. They tend to occupy the same areas as lobster and prey on the same small fish, displacing or killing off the valuable crustaceans. Since 2009, Caribbean lobster fishermen have reported an 80-87 percent decrease in their catches and a corresponding dip in profits.

Other industries in Costa Rica have remained largely unaffected by the invasion, but left unchecked, the lionfish could kill off native species that attract divers and snorkelers and scare off swimmers who fear the spiny creature’s painful sting.

“Our priority is to capture as many as possible,” said Jackelyn Rivera, an adviser with Costa Rica’s Waters and Oceans Vice Ministry. “Our fear is that in the future you will go to the beach and not see anything but lionfish.”
                            
               Artfully preserved, a lionfish sits in a glass case on Manzanillo beach.
                                           Lindsay Fendt/The Tico Times
Fighting back

Off Manzanillo’s shores, dozens of snorkelers bob along the ocean’s surface. Armed with nets, harpoons and three-pronged Hawaii pole spears, the snorkelers breathe deep before diving down to scour the shallow reefs, occasionally returning with a zebra-striped prize.

“We are the lionfish’s only predator,” said María Suárez, another APACS member. “Three years ago, we decided that we needed a lionfish campaign to protect our coasts, and we decided the best way was to involve the community as much as possible.”

The campaign started small. First, APACS members taught locals how to fish for lionfish; then in 2012 they held the area’s first fishing tournament with almost no government funding or assistance. The tournament has now grown, pulling in donations from nonprofit groups and funds from the Environment Ministry. This year’s snorkel and free-dive tournament had more than 60 participants and had prizes for the largest fish, the smallest fish and the most fish caught per team. Winners were awarded sets of snorkel gear so that they would continue fishing after the tournament’s end.

The hope is that tournaments will help make lionfish hunting a popular hobby for both locals and tourists, but APACS members have struggled to convince people that fishing for the spined creatures is safe. Though lionfish stings are notoriously painful, the fish are not aggressive towards humans, and catching one is relatively simple.

“To tell the truth, the lionfish is actually very meek,” Ugalde said. “Anyone can catch one.”
But the real challenge is finding one. Despite their abundance, lionfish are not always easily spotted by snorkelers. The fish migrate frequently to fill their voracious appetites and though they do frequent shallow reefs, larger numbers hang out in deeper waters of up to 150 meters.

“These fishing tournaments are great to spread awareness and engage the community,” Rivera said, “but no scuba diver can go that deep. We need a different plan if we are really going to control these species.”

Lobster fishermen already found one possible solution, by accident. Since lionfish have displaced many of the area’s lobsters, lobster traps are now repurposed to capture large quantities of lionfish. But while the technique is proven to work, it’s an expensive luxury most fishermen can’t afford without a significant return on investment. In order to give fishermen the incentive they need to go out and catch lionfish, the members of APACS realized they would have to make lionfish a commercial success.

“The only way this will work is if we develop a strategy that includes the fishermen and benefits the fishermen,” Suárez said. “That means teaching people that lionfish are safe to eat and also delicious.”
                               
Fried lionfish are stacked on a plate before being served at the tournament’s after party.
                                             Lindsay Fendt/The Tico Times
The cuisine

Spineless, finless and free of their entrails, the bounty from the lionfish tournament looks much less intimidating than it did swimming in the sea.

The tournament has ended and the preparations for the event’s after party have begun. Of the 108 lionfish caught during the tournament only half are sizable enough to be eaten. Hugo Zamora, the manager at Puerto Viejo restaurant La Esquina, bought up the whole lot for the night’s special: lionfish in Caribbean-style curry. Zamora was the first in the Southern Caribbean to begin serving lionfish at his previous restaurant. The fish costs less than lobster and other types of fish, but Zamora has a different reason for buying filets of the marine intruder.

“They are a plague,” Zamora said. “The fish is delicious, people buy it, but this about helping the community and helping the environment.”

Heavier and more durable than most whitefish, lionfish can withstand almost any cooking technique. In Puerto Viejo, chefs will fry it, roast it and put it in soup, and the local sushi restaurant even has a special lionfish roll. The fish’s versatility in the kitchen has made it easier to assimilate into the local cuisine. It’s perfect for the traditional dish rondon soup, which requires a tougher meat.

“Most places will serve it now,” Ugalde said. “In fact, it’s becoming so popular that it’s hard for us to fill the demand. I guess that means we are doing something right.”